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El bien y el mal, una lucha sin fin

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Alait Feit Copefed
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El bien y el mal, una lucha sin fin

Mensaje por Alait Feit Copefed el Mar Sep 30, 2008 10:53 am

Hola, bueno, para los que ya me conocen de CP, pues ya deben de conocer este fic. Es totalmente mio. Decidi pasarlo a este foro, puesto que si lo empiezan a leer desde el principio pueda que les agrade o los atraiga mas.

Por ahora solo les traigo la introducción, asi que es corta en cuanto a todo, para ponerle un poco de misterio.

EVALUACIÓN (TORN)

Spoiler:
Perdón que no respondiera pero aquí está: ^
l aqui el spoiler

Puntos a evaluar:

1. El tema del fic y su trama 11 – 15 puntos
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura 18 – 25 puntos
3. La madurez del fic 7 – 10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor 13 – 20 puntos
5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) 0 - 5 puntos.

Puntaje total: 49/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión:Ficion acto para su publicación ^^ solo mejora un poco la oartografía y ya está.
Comentarios:Ya me gustaria ver la segunda parte pero publicalos como si fuera uno normal

Los cuatro entrenadores, se guiaban en la oscuridad por unas lam <--- eso que es?

En cuanto a lo de spoiler se encuentra en el boton que pone Otros te lo indique arriba



PERSONAJES

Spoiler:
Proximamente en Capitulo 1


POKEDEX

Spoiler:
Proximamente en Capitulo 9


INFO EXTRA

Spoiler:
Proximamente en Capitulo 1


Con ustedes, el bien y el mal, una lucha sin fin, por Copefed.

Spoiler:


INTRODUCCION: EL BIEN Y EL MAL UNA LUCHA SIN FIN



Nuestra historia empieza en tiempos oscuros, después de la segunda guerra mundial, y aún después, del nuevo siglo.

Esta historia, sucedió en un mundo, en el que el bien y el mal, siempre habían estado en guerra, desde el principio de la humanidad. Pero en esta historia, se incluyó injustamente a otra especie, el pokemon.

Es verdad, que el humano es la especie dominante desde el principio en que se tiene conosimiento, pero, no por ello se debe abusar de sus demás compañeros vivientes, ya que como estamos de acuerdo, fuimos la última especie en llegar a la vida…

En una cueva, ubicada en una región apartada de la civilización, cuatro entrenadores buscaban lo que posiblemente podría acabar con una guerra que había durado ya varios años y que había costado miles de vidas tanto de humanos como de pokemons…



Los cuatro entrenadores, se guiaban en la oscuridad por unas pequeñas linternas que tenían cada uno de ellos. Pero a pesar de eso, se sentía, como la oscuridad era inmensa y parecía absorber la luz de las linternas.

-¿Es cierto lo que dicen?- decía una mujer de cabello castaño con una ropa totalmente de negro, y que parecía ser un solo juego de ropa.

-¿Qué?- le contesto otra mujer que estaba a lado de la primera. Esta tenía el cabello amarillo y estaba vestida con la misma ropa que traía su compañera.

-¿Qué el equipo Galaxia, fue derrotado en Sinnoh?- contesto la mujer del cabello castaño.

-No puede ser amiga, se supone que todo mundo ya lo sabe, el equipo Galaxia fue derrotado. También los equipos Magma y Aqua fueron derrotados en Hoen…- decía la mujer de cabello amarillo pero fue interrumpida por un hombre de cabello oscuro y medio chino, y con un color de piel medio morena.

-Silencio, creo que estamos cerca- dijo casi susurrando un hombre con cabello color oscuro.

-Vaya que genio traes hoy- dijo la mujer del cabello castaño.

-Que se callen, ¿Qué no entienden?- dijo otro hombre, de cabello amarillo y con una piel extremadamente pálida.

-No les hagas caso amiga. Oye por cierto cambiando de tema, ¿y tu hija?- dijo la mujer del cabello castaño.

-Bueno, ella esta bien. La deje en casa de Lorelei, se que ella es de confiar. Y, hablando de hijos, ¿supongo que los tuyos también están seguros no?- dijo la mujer del cabello amarillo.

-Bueno, nosotros confiamos en que todo salga bien, y pues ellos están con su abuela- respondió la mujer del cabello castaño.

-Oye, se que piensan que todo va a salir bien, pero ¿y si no, supongo que les dejaron algún testamento o algo por el estilo, no?- dijo con voz preocupada la mujer del cabello amarillo.

-Se a que te refieres amiga. Claro que no vamos a dejar a nuestros hijos sin nada- Contesto la otra mujer.

-Cállense o nos van a descubrir- dijo el hombre de pelo oscuro.

-Jefe, creo que aquí es, vengan rápido- decía el hombre de piel pálida, a unos cuantos metros de donde se encontraban los otros tres.

-Valla, estos malditos tenían bien escondida su base- decía el hombre de cabello oscuro mirando hacia una enorme puerta de metal sólido que no se le veía manera de que se pudiera abrir. -Thyphlosion, sal y usa lanzallamas en la puerta y después usa puño certero- dijo el hombre sacando de una ultra bola un Thyphlosion mas grande de lo normal, y después este hizo lo que su entrenador le había ordenado y la puerta callo haciendo un fortísimo ruido que sacudió toda la cueva y levanto una espesa nube de polvo.

Cuando el polvo se disperso se pudo observar un enorme cuarto del tamaño de un gigante estadio de fútbol. En el se encontraban enormes cápsulas que contenían pokemons extremadamente raros.

-Esos malditos… tienen pokemons legendarios encerrados- dijo el hombre de cabello oscuro, mirando con admiración y a la vez terror a las cápsulas que contenían pokemons legendarios entre ellos un Lugia de color negro.

-Valla, valla, valla, pero si son los cuatro mejores elites que tiene la liga pokemon. ¿A que se debe su presencia?- dijo una voz de entre lo oscuro, que estremeció a los cuatro entrenadores, ya que estos conocían esa voz.

-¡Maldito, por fin das la cara!- grito furioso el hombre de cabello oscuro.

-Por favor, no hables así Copefed…- se burlo la voz misteriosa.

-¡Eres un maldito traicionero!- dijo el hombre de piel pálida.

-Y miren quien esta ahí si es el elite de las leyendas, Marx- dijo la voz.

-¡Da la cara maldito, no te escondas en la oscuridad y sal!- grito furiosa la mujer del cabello de color amarillo.

-Oh, pero si es la esposa de Marx, Cynthia- dijo la voz haciendo una pausa y después continuo -Y apuesto que la hermosa mujer que esta a tu lado Copefed es tu esposa-

-¡¿Cómo te atreves a dirigirle la palabra a mi esposa?!- grito furioso Copefed.

-Huy que miedo tengo, hice enfurecer al mas grande elite de todos, ja, pero si no eres mas que un cobarde que nunca se atrevió a enfrentarme por que te daba miedo de que te humillara como lo hice con todos los demás- dijo la voz.

-Pues ha llegado la hora maldito, yo Copefed, Elite de la liga Alpha, te reto- dijo Copefed mientras le hacia una señal a su Thyphlosion para que se pusiera en posición de batalla.

Este pokemon obedeció sin ninguna traba pero…

-Es demasiado tarde Copefed, tuviste tu oportunidad y no la aprovechaste- dijo la voz.

-Ahora si me permiten, tengo un asunto pendiente en Aura- terminó diciendo la voz.

-¡Regresa cobarde, Thyphlosion usa llamarada hacia ese maldito!- grito furioso Copefed señalando hacía donde el creía que se encontraba su objetivo, ya que aunque la voz se escuchaba muy bien en toda la habitación, no se podía ver casi nada.

Thyphlosion mando un poderoso rayo de fuego en forma de estrella pero un rayo de luz dorada interceptó la llamarada ocasionando una explosión que estremeció la cueva. “¿Qué, pero qué paso?” dijo Copefed confundido por lo que había sucedido.

-Copefed, no olvides que te encuentras en la base secreta del equipo Rocket, lo que quiere decir que estas rodeado por miles de mis hombres- dijo la voz. -Ahora, veo que no quieren entender y no aprovecharon la oportunidad que les di de largarse de aquí, así que tendré que aniquilarlos- dijo la voz burlándose.

-¡Ni lo sueñes!- dijo la mujer del cabello castaño. -¡Dragonite sal ahora!- dijo la mujer sacando una pokebola y de esta salio un precioso Dragonite que empezó a volar por los aires. Y después Marx y Cynthia sacaron sus pokemons, un Latios y un Latias respectivamente.

-Estupidos… ¡equipo Rocket ataquen sin piedad y elimínenlos de una vez por todas!- gritó con furia la voz y en ese preciso instante la habitación se ilumino de rayos dorados, plateados, y de todos los colores.

-¡Elites de la liga Alpha, ataquen!- grito Copefed y en ese momento los demás entrenadores que le acompañaban ordenaron a sus pokemons a atacar.

La cueva se ilumino por completo, y habían rayos por doquier dirigidos a todas partes, algunos chocaban con las cápsulas otros estallaban en el aire, otros mas daban en entrenadores o pokemons, otros pegaban en el suelo o en el techo de la habitación lo que ocasionaba grandes terremotos derrumbando rocas enormes por doquier.

¡Demonios, no podemos con todos ellos, tendremos que derrumbar la habitación!- grito desesperado Copefed.

-¡Estoy contigo, ¿pero dime como vamos a hacer eso?!- le contesto desde otro lado Marx.

-¡Apenas y nos podemos defender de esos malditos!- termino diciendo muy agitado.

-¡Tengo un plan, Thyphlosion usa hiper rayo en la cápsula de Lugia!- grito Copefed y su Thyphlosion lanzó un poderoso hiper rayo que no pudo ser detenido y dio en la cápsula en donde estaba el Lugia de color negro, y cuando el rayo se estrello en la cápsula esta explotó, ocasionando que Lugia despertara y se enfureciera.

Este al salir de donde se encontraba atrapado lanzó poderosos rayos de luz dorada con colores alrededor hacía el techo de la habitación para poder escapar; y lo logró, pero esto ocasionó que con las explosiones de los demás rayos el techo no soportara mas y se derrumbara dejando totalmente atrapado a todo ser vivo que estuviese ahí dentro.
Miles de pokemons y entrenadores murieron aplastados por las enormes rocas y demas artefactos que igual se derrumbaron con las explosiones.

Todo se volvió una enorme tumba de roca, tierra y metal. En si, esta fue la tumba de la espantosa guerra.

La paz, volvía al mundo después de tanto tiempo…





Un poco mejoradita. Me gustaba un poco mas la primera de las 4 que ya hize, pero esta es mejor para el tipo de historia que llevaré acabo.

Eso es todo, y esperen el Capitulo 1, ahora renovado ^^


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Re: El bien y el mal, una lucha sin fin

Mensaje por minopoke el Miér Oct 01, 2008 2:58 am

pues ha empezado muy bien el fic, estoy ansioso por ver el capitulo 1, sigue asi!!

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Re: El bien y el mal, una lucha sin fin

Mensaje por XebastianX el Miér Oct 01, 2008 7:41 am

Uuuu este fic se me hace familiar, pero es mas genial que familiar!

torn
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Re: El bien y el mal, una lucha sin fin

Mensaje por torn el Jue Oct 02, 2008 4:33 am

Jaja no se si lo añadiste tú o algo y no lo vi pero empezar a poner información en el primer post es mio XD.
Bueno copo tu fic no lo leere por CP, lo leere por aquí ya que estará mejorado (o eso espero xD).
Solo veo que te peleas a muerte con las palabras agudas como: ''contestÓ y demás
Tan solo hace falta una usebar buena o algo para publicitar en tu firma ^^
Buen provecho copo ^^.

PD: Puse buen provecho para que sea original xD.


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Alejandro
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Re: El bien y el mal, una lucha sin fin

Mensaje por Alejandro el Jue Oct 02, 2008 9:51 pm

parece bueno me toy interesando y eso que yo no leo nada de nada Razz


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Re: El bien y el mal, una lucha sin fin

Mensaje por minopoke el Vie Oct 03, 2008 7:09 pm

pues ske es muy bueno el fic, que siga pronto!!

Alait Feit Copefed
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Re: El bien y el mal, una lucha sin fin

Mensaje por Alait Feit Copefed el Lun Oct 06, 2008 10:21 am

Ok gracias por las criticas.
He aqui el primer capitulo.

Spoiler:

CAPITULO I: UN MISTERIOSO COMIENZO



6 AÑOS DESPUES…

Era una tarde calida, el Sol estaba en un punto de color amarillo y naranja.

Las nubes se veían de color anaranjado por el Sol.

En un pequeño pueblo el cual solo contaba con unas casas, la mayoría de estas pequeñas granjas con Miltanks, Tauros, Torchics, y otros pokemons de granja, y con uno que otro edificio los cuales eran o escuelas, o el palacio de gobierno o la cárcel del pueblo o el hospital.

De ahí en fuera, era un pequeño pueblo situado en la Ciudad Verde, la cual se ubicaba en la región de Kanto. Una de las regiones que conformaban el continente de Aterica.

Aterica era junto con Erisa, Atica y Archartica, de los cuatro continentes que existen en la hermosa Tierra.

En una de las pequeñas granjas, en un prado estaban tres niños, que estaban enfrentando a sus pokémones. Era una batalla de dos contra uno.

En el primer lado estaba un niño de diez años. El portaba una playera roja, y unos jeans. Traía una cachucha igualmente roja, pero a pesar de tenerla puesta el cabello se le salía por la parte trasera de esta. Era un chico de estatura normal para su edad, su color de piel era blanca y el de su cabello era de un café oscuro. Su nombre era Copefed, y el era el hijo de los elites Copefed y Mariam. Su pokémon era un pequeño Cyndaquil muy juguetón pero un poco tímido, que tenía un nombre especial, Capany.

Copefed era un niño que nunca se metía en problemas y que tenía unos valores como ninguna persona. Sabía defender al caído, y sabía negar al abusivo. Era para algunos, un niño muy extraño para su época.

Del mismo lado del chico estaba una niña de unos ocho años. Ella era hermana de Copefed, y en cuanto al color de cabello y piel era del mismo color que el de su hermano. Ella portaba una falda de color azul claro (como las faldas de las tenistas), con unas botas vaqueras cafés. Traía una playera de color rosa claro casi de color blanco. Su nombre completo era Mariam Capian, pero todos le decían Capy ya que a ella no le gustaba sus otros nombres, y lógicamente por ser hermana de Copefed también era hija de los elites Copefed y Mariam. Su pokémon era una Skitty tierna pero muy atrevida a los retos.

Capy, era una niña demasiada traviesa, pero sabía cuando detenerse en sus travesuras. Siempre estaba en líos, pero ella siempre los veía como juegos. En cuanto a todo lo demás, era una niña normal como todas las demás.

Ellos dos peleaban contra una niña más grande que ellos dos en cuanto a edad y a altura.

La muchacha era de tez blanca al igual que los otros dos, pero el color de su cabello era completamente amarillo. Ella tenía doce años. Portaba unos jeans y unas botas de color negro. Portaba una chamarra también de color negro que traía abierta siempre y esta dejaba ver una playera de color rojo. Su nombre era Cynthia y esta tenía como pokémon un Pidgeotto con un listón rosa amarrado en el cuello (como si fuera una bufanda).

Cynthia era una niña, según los demás, una niña muy madura para su edad, pues siempre, había cuidado como sus hermanos a Copefed, Capy, y un tercer niño hermano de los anteriores, a pesar de que ella era hija única.

- ¡Capany usa tacleo, contra Pidgeotto!- gritó entusiasmado Copefed.

- Pidgeotto, ya sabes que hacer- dijo Cynthia tranquilamente a su Pidgeotto y este al oír las palabras de su entrenadora empezó a agitar su grandes alas y se elevó en el cielo lo suficiente para esquivar el ataque de Capany, que al fallar se fue a estampar con una roca.

-¡Rayos, siempre hace eso…!- se dijo a si mismo pero en un tono fuerte al ver que Capany fallaba en el ataque.

-Recuerden que si quieren vencerme necesitan planear una gran estrategia en pareja y no solo atacar por atacar- presumió Cynthia mientras cruzaba los brazos y cerraba los ojos.

-¡Por ejemplo, esta!- gritó Capy -¡Skitty salta y usa arañazo en Pidgeotto!- terminó de decir la niña y su Skitty dio un gran salto que la puso frente a frente con el Pidgeotto de Cynthia, y después sin que este pudiera hacer algo para defenderse o esquivar el golpe, recibió un tremendo par de arañazos que lo mandaron al suelo dándose un duro golpe contra este y quedando mareado.

- ¡Muy bien hermanita, ahora Capany, usa lanzallamas contra Pidgeotto!- gritó Copefed y su pequeño Cyndaquil lanzó un poderoso lanzallamas que dio justo en el herido Pidgeotto y lo mando a estrellarse contra una roca y después terminó totalmente noqueado.

- ¡Si, lo logramos, por fin vencimos a Cynthia!- exclamaron con alegría los dos niños al ver vencido el Pidgeotto de Cynthia.

-Muy buena pelea Pidgeotto- murmuró Cynthia mientras regresaba a su pokebola a su herido Pidgeotto.

- ¿Quieres la revancha?- preguntó entusiasmada Capy.

- No, ya es hora de que se vallan a cenar, además Pidgeotto necesita descansar mucho- dijo Cynthia.

-Tiene razón, ya es muy tarde y si no regresamos pronto a casa, nuestra abue se puede preocupar, además Capany también necesita descansar mucho después de esta gran batalla- dijo Copefed mientras se agachaba para cargar en sus brazos a su pequeño Cyndaquil que cabía exacto en sus brazos. Lo mismo hizo Capy con su Skitty, y después los tres niños caminaron hacia una casa que estaba hecha totalmente de madera.

La casa era de las mas grandes que habían en el pueblo, pues a diferencia de las demás que solo contaban con un piso, y una que otra con dos, esta tenia hasta tres pisos, y su perímetro era mucho mas grande que las demás.

-Abue por fin logramos vencer a Cynthia- dijo entusiasmada Capy al entrar a la casa, a una viejecita de unos setenta y tantos años que tenia el cabello blanco y portaba una especie de camisón blanco-azul con flores. Al lado de esta estaba un niño de unos cuatro años que apenas podía caminar y hablar, el era hermano de Copefed y Capy, y era idéntico a Copefed solo que era mas pequeño y a su corta edad ya usaba lentes. Su nombre completo era Euroli Atían Copet, pero todos le decían Cop para ahorrarse las molestias de decir tal nombre.

-Valla, debió de ser una gran batalla- dijo la vieja acariciando la cabeza de su nieta y dándole una sonrisa.

-Pero no la hubiéramos vencido si ella no se hubiera distraído- dijo Copefed, tratando de hacer que Capy viera la realidad de lo que había sucedido.

-Una regla fundamental en las batallas pokémon es que nunca te debes de distraer, ya que eso te puede traer muchos problemas- dijo la vieja mirando a Cynthia con una mirada acusadora.

-Si, lo se, pero es que…- decía Cynthia cuando de repente se escuchó un fortísimo estallido que hizo reventar el cristal de las ventanas y todo empezó a temblar.

-¡Rápido, todos debajo de la mesa!- gritó la vieja cargando a Cop que había empezado a llorar por el susto, y lo llevó debajo de una enorme mesa redonda, y después esperó a que sus nietos y Cynthia también se metieran debajo de esta, para entrar con dificultad.

Después de unos cuantos minutos de todo lo sucedido tocaron a la puerta de forma apresurada, y la vieja abrió rápidamente sin preguntar quien era...


Valla, sabian que si el mensaje es muy largo no puedes postear? Por eso hare doble post para terminar de postear mi capitulo, que Alterno me perdone

Última edición por Alait Feit Copefed el Lun Oct 06, 2008 10:24 am, editado 1 vez


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Re: El bien y el mal, una lucha sin fin

Mensaje por Alait Feit Copefed el Lun Oct 06, 2008 10:23 am

Spoiler:



Del otro lado de la puerta se encontraba un señor con una cara pálida, posiblemente no se había recuperado del susto del estallido. El señor ni siquiera espero a ver quien había abierto la puerta cuando dijo con el poco aire que le quedaba.

-Rápido, tienen que venir. Cayó un meteorito por la ruta uno, justo antes de llegar a ciudad Verde-

- ¡Un meteorito, eso es genial, yo voy!- exclamó con entusiasmo Capy pero su abuela la detuvo y le dijo -No, tu no vas- dijo seriamente y después se volteó hacia donde se encontraba Cynthia y le dijo -Cynthia, por favor lleva contigo a Copefed, y no se metan en problemas-

-¡Pero yo también quiero ir, yo ya estoy grande!- reclamó Capy pero su abuela hizo como si no la hubiera oído y después le dijo a Copefed -Hijo mío, si ves que el problema se pone grave, te regresas inmediatamente sin importar que Cynthia se quede ahí-

-Si abuelita- dijo este y después Copefed y Cynthia salieron de la casa y se dirigieron a la ruta uno a toda velocidad.

Capy simplemente subió a su cuarto y azotó la puerta, algo que no le hizo gracia a su abuela, pero esta no la regañó ni nada, simplemente se quedó mirando a Copefed y a Cynthia hasta que estos se perdieron a la distancia en la oscuridad de lo que ahora ya era la noche.

La ruta uno estaba llena de pastizales muy largos y de arbustos que dificultaban el caminar y en ese momento en lugar de estar llena de Pidgeys y Ratatas como era de costumbre, estaba llena de muchas personas y uno que otro pokemon curioso.

En unos cuantos minutos Copefed y Cynthia llegaron al lugar donde se había estrellado el meteorito puesto que el pueblo en donde se encontraban y Ciudad Verde no estaban muy lejos.

El lugar estaba muy diferente a sus alrededores, puesto lo que antes parecía haber sido un pequeño bosque, ahora estaba lleno de ceniza y unas pocas llamas que aun quedaban en los pocos árboles que no habían sido derrumbados por el meteorito.

Había mucha gente en el lugar, lo que dificultaba poder ver el meteorito, pero astutamente Copefed y Cynthia subieron a una roca cerca de ahí y pudieron observar el meteorito y el cráter que este había hecho.

El meteorito no era muy grande, era del tamaño de un pequeño coche pero brillaba con una intensa luz verde y gracias a este efecto se podía apreciar una misteriosa figura extraña atrapada en una esfera.

De repente el meteorito aumentó su brillantez y pasó de un verde a un color blanco y dorado, y después la figura que se encontraba dentro, hizo estallar el meteorito en varios pedazos lo que ocasionó que la cegadora luz se dejara de ver y la figura extraña lograra verse con claridad.

Sin duda alguna la figura no era un humano, pues a este tenia dos como tentáculos en lugar de manos. Además, era de color verde con rojo en todo su cuerpo.

-Deoxys- murmuró Cynthia sorprendida, al igual que todo aquel que presenciaba lo que estaba sucediendo en el lugar.

-¿Dedo qué?- preguntó Copefed extrañado al oír ese nombre tan extraño pero sin dejar de mirar la figura.

-Deoxys, es un pokémon que se cree viene del espacio, pero se desconoce de que lugar específicamente, anteriormente se habían visto avistamientos de este pokémon, pero nadie a logrado explicar bien lo que quiere ese pokémon- explicó Cynthia sin dejar de ver la figura.

Lo que mas llamaba la atención del extraño ser, era una esfera del color de la sangre que brillaba en su pecho. Era una esfera que al verla quedabas paralizado por una fuerza mística e incomprensible.

-¡Muy bien, abran paso!- dijo una señora con un cabello largo de color rojo anaranjado. Su color de piel era de color blanco y tenía unos grandes lentes que le tapaban la mayoría de la cara, y de esta salían varias arrugas.

-Pero si es Lorelei- dijo Cynthia con una expresión de alegría en su cara, y después volteó la cabeza un poco y agregó -y también esta Wiron, Félix y…- decía Cynthia, pero de repente se quedo babeando y balbuceo -También esta Lance-

-Disculpa, ¿pero y ellos que?- preguntó Copefed sin comprender de que hablaba Cynthia.

-Bueno, ellos son los cuatro elites de Kanto- dijo Cynthia –Lorelei, maneja los tipo hielo. Wiron maneja a los acero. Mientras que Félix maneja a los fuego…-

-Y ya conozco a Lance, el maneja dragones- dijo Copefed después de comprender.

-Así es- le respondió Cynthia con una sonrisa.

A pesar de que era tarde, y hacia mucho frió, la gente que se encontraba en el lugar estaba más interesada por lo que sucedía, y más por lo que ocurrió después.

De repente desde la multitud una pokebola salió directamente hasta el legendario pokemon, y esta lo capturó.

La pokebola apenas había encerrado a Deoxys cuando esta se reventó en pedazos que volaron por el aire y el Deoxys salio enfurecido, e inmediatamente después, empezó a lanzar rayos descontroladamente.

-¡Maldición, rápido huyan de a…!- decía Lorelei volteándose hacia la multitud, pero un rayo de hielo le pego en la espalda y esta dio un fuerte grito antes de quedar totalmente congelada. Después Deoxys dirigió uno de sus tentáculos hacía la niña que había intentado capturarlo y la atrapo. -¡Ayúdenme, por favor ayúdenme!-

Copefed estuvo a punto de caerse de la rama en la que se encontraban al ver quien era esa niña.

- ¡Pero si es Capy, es mi hermanita, por favor ayúdenla, por favor!- gritó Copefed con mucha desesperación bajando de un solo salto de la rama, y después se fue corriendo hacia el Deoxys.

Al estar cerca de éste, sacó a Capany, y le ordenó que atacara a Deoxys con un lanzallamas. El lanzallamas dio en la cara de Deoxys, pero éste hizo un campo de energía que disperso el fuego y Deoxys se enfureció aún más.

-¡No seas tonto niño, eso no le hará nada! ¡Charizard, usa llamarada!- gritó Félix haciendo a un lado a Copefed, y de una pokebola completamente roja sacó un imponente Charizard que sin esperar un momento lanzó un potente fuego en forma de estrella a una velocidad impresionante pero el Deoxys logró esquivarla y la estrella de fuego se dispersó en el aire.

-Félix, esto lo debemos de hacer todos juntos o no lograremos nada- dijo Lance sacando una pokebola de color morada y de esta sacó un hermoso Dragonite que empezó a revolotear y a hacer acrobacias en el aire.

-Dragonite deja de jugar y baja ahora mismo- dijo Lance serio viendo a Deoxys, pero Dragonite continuo jugando en el aire lo que provoco que Lance se pusiera rojo de vergüenza -¡DRAGONITE!- gritó Lance, y el Dragonite volteó con miedo hacia Lance y bajo lentamente hasta posarse a su lado.

-Yo elijo a Steelix- dijo Wiron y saco una ultrabola de la que salió un gigante Steelix que por su color plateado y reflector, se camuflajeó perfectamente en la noche, solamente hasta solamente ser iluminado por la luz plateada de la luna .

-¡Charizard usa llamarada de nuevo!- gritó Félix, y el Charizard sacó otra imponente llama en forma de estrella, pero Deoxys volvió a esquivarlo pero un fuerte golpe de Steelix lo detuvo y le derrumbo en seco, lo que provoco que este soltara a sus dos prisioneros.

-¡Rápido, Dragonite ve por la niña y por Lorelei!- gritó Lance, y su Dragonite que se encontraba a su lado empezó a mover sus pequeñas alas y se lanzó a tal velocidad, que se volvió invisible, y después, sin que Deoxys pudiese hacer algo, le arrebató a Capy y de regreso, paso por el cubo de hielo que en ese instante era Lorelei. Al terminar su rápida travesía regresó a lado de su entrenador dejando con mucho cuidado a Capy y Lorelei -Muy buen trabajo amigo- dijo Lance acariciándole el lomo a su Dragonite.

-¡Deja de distraerte Lance y ayúdanos!- gritó Félix, mientras su Charizard y Steelix lanzaban unos poderosos rayos para detener a Deoxys que se resistía a perder.

-¡Dragonite, usa hiper rayo y ayúdalos!- gritó Lance, y Dragonite sacó un poderoso hiper rayo que ilumino el lugar en donde se encontraban y dio en Deoxys y después hubo una gran explosión que hizo que todos los que se encontraban en el lugar, incluyendo varios árboles se fuera en seco al piso.

Después de que el polvo levantado por la enorme explosión se disipara, se pudo observar el inmóvil cuerpo del legendario pokemon.

-Pokebola, ve- dijo Lance lanzando una pokebola al inmóvil y herido Deoxys y esta lo capturo de inmediato.

-¡Eso fue increíble!- exclamo Capy acercándose hacia los cuatro elites.

-Pero si eres tu niña, ¿Por qué lanzaste esa pokebola, acaso no piensas?- la regaño el elite Félix al identificar a Capy como la niña que había sido atrapada momentos atrás por Deoxys.

-Déjala Félix, ella solo intento ayudarnos- dijo Lance dándole una sonrisa a Capy. -Pero en algo Félix tiene razón, si nosotros que somos elites nos costó trabajo derrotar a un pokémon de ese tipo, ¿Por qué crees que tu lo derrotarías?- terminó diciendo Lance.

-Pero yo solo quería ayudar- dijo Capy.

-Olvídense ya de eso- dijo Félix -Ahora hay que descongelar a Lorelei- y dicho estas palabras ordenó a su Charizard descongelar a Lorelei, que estaba en un cubo enorme de hielo. Charizard lanzó un pequeño fuego de su boca y en unos cuantos segundos Lorelei ya estaba descongelada pero a pesar de eso, estaba temblando por el frió.

-¿Pero que pasó, y el pokémon ese? ¿Donde esta?- dijo Lorelei una vez ya descongelada tratando de ponerse de pie.

-No te preocupes, ya lo solucionamos- le dijo Lance con una sonrisa y después la ayudo a levantarse.

-¡Lorelei!- gritó Cynthia desde la multitud, pasando entre esta con dificultad para llegar a donde se encontraba la elite, y después de un gran esfuerzo logró llegar a su destino y se le aventó para abrazarla.

-Hola Cynthia, ¿Cómo estas?- preguntó Lorelei dándole una gran sonrisa a la niña y devolviéndole con mucho afecto el abrazo.

-Muy bien, gracias, ¿y tu, no estas lastimada?- le preguntó Cynthia muy preocupada.

-No, estoy muy bien, ese rayo de hielo no me hizo mucho daño que digamos- presumió la elite aun temblando de frió. –Recuerda que ya estoy acostumbrada al hielo-

-Es verdad- respondió Cynthia sin estar convencida al cien por ciento.

-Por cierto, ahora que tengo la oportunidad de verte, necesito decirte algo muy importante Cynthia- dijo la elite cambiando su tono de voz.

-¿Algo muy importante, pero qué?- preguntó con mucha curiosidad Cynthia.

-Si lo quieres saber ahora mismo sígueme- y esta empezó a alejarse de la muchedumbre y los niños la siguieron -Lo siento niños pero necesito hablar con Cynthia en privado- les dijo a Copefed y Capy.

-Perdón- dijeron los dos niños y estos se quedaron quietos en donde estaban mientras Lorelei y Cynthia seguían caminando a un lugar apartado en donde empezaba a haber árboles…

-Listo, ahora si te puedo decir todo- dijo Lorelei verificando que nadie rondaba cerca de ellas -Solo una cosa mas Cynthia, lo que te voy a decir, nadie, pero nadie mas que tu y yo deben de saberlo, ya que si esto se llega a saber en malas personas algo muy grave puede ocurrir. ¿Prometes no decirle a nadie, sin importar lo que te haga o quien sea, lo que te voy a decir?- dijo Lorelei muy seria mirando fijamente a Cynthia.

-¿Pero que personas malas, o que? No entiendo- dijo muy confundida Cynthia.

-Cynthia solo prométeme que no le vas a decir nada de esto a nadie, prométemelo- dijo Lorelei seriamente.

-Pero…- decía Cynthia.

-¡Cynthia prométemelo!- le alzó la voz la elite.

-Esta bien, te doy mi palabra de que no le diré a nadie sin importar lo que me haga o quien sea lo que me vas a decir, palabra de honor- dijo un poco asustada Cynthia.

-Muy bien Cynthia, pon mucha atención a lo que te voy a decir por que no pienso repetirlo dos veces- dijo Lorelei.

-Si- contesto rápidamente Cynthia.

-Bien, si quieres puedes sentarte- le dijo Lorelei, y Cynthia se hincó debajo de un árbol pero Lorelei se quedó de pie.

-Cynthia, como tu sabes tu padres eran unos grandes entrenadores, tan grandes eran que llegaron a ser elites betas, estos elites son los mas fuertes del mundo y ellos entrenan en la famosa liga Alpha por ser los elites mas poderosos del mundo, estos elites son los encargados de dar paz al mundo en momentos críticos. Hace 26 años se inició una guerra por la conquista de los pokemons, y esa guerra duró 20 años hasta que tus padres y otros dos elites betas lograron derrotar al maligno genio detrás de todo el mal, pero… después de esa gran batalla… de esos cuatro elites solo regresaron dos…- paró en seco Lorelei mirando hacia el piso y de reojo a Cynthia.

-¿Pero, no entiendo, que quieres de decir con eso?- preguntó Cynthia con un poco de desesperación al no entender por completo lo que Lorelei le quería decir. Pero Lorelei no contestó su pregunta.

-Cynthia, tus padres antes de ir a esa batalla me encargaron algo para ti, y ahora te lo daré- dijo Lorelei y después sacó una pokebola de color dorada con las letras C y W en la parte de arriba y una A y una C en la parte de abajo. -Ten, esta pokebola contiene un pokemon el cual yo desconozco, y aunque tus padres te lo heredaron antes de ir a esa batalla, me ordenaron que no lo usaras sino hasta que llegaras a la liga pokemon-

-Pero yo no puedo viajar, tengo que cuidar a Copefed y a Capy- dijo Cynthia mirando la pokebola con mucha confusión pero a la vez admiración.

La pokebola era muy bonita, y tenía un toque de ser antigua. Lo que más le intrigaba a Cynthia, era saber por que sus padres, a los cuales no había visto desde ya hace seis años, no le habían entregado esa pokebola personalmente.

-No te preocupes por ellos, ya veras que ellos no te necesitan- dijo Lorelei haciendo que Cynthia regresara a la realidad -También te tengo que dar esto- dijo Lorelei mientras sacaba un collar con una piedra de color verde como una esmeralda pero con algo que parecía ser moho en gran parte de éste -Este collar se supone que te lo diera cuando nacieras, puesto como sabes, yo soy tu madrina, pero no pude entregártelo, y ahora que tengo la oportunidad, te lo daré-

Cynthia tomó el collar y lo miro por unos segundos.

El collar no era bonito, es mas, parecía ser una piedra común llena de moho, pero por el simple hecho de ser un regalo de Lorelei, le transmitió un sentimiento de felicidad.

Después se lo puso alrededor del cuello y el sentimiento fue opacado por una misteriosa sensación que Cynthia no pudo comprender. Y después de un par de minutos, habló.

Una pregunta que se le había ocurrido momentos atrás vino de repente.

-¿Por cierto Lorelei y los dos elites que no regresaron de la batalla quienes eran?- preguntó Cynthia sin dejar de mirar el collar, pero no obtuvo respuesta, y al voltear se vio con la sorpresa de que Lorelei ya no se encontraba con ella.

Cynthia miró en todas las direcciones muy confundida, pensando en que todo había sido un sueño, pero la pokebola dorada y el collar seguían ahí.

Después se puso de pie, y se dirigió muy confundida hacia la multitud.




Gracias y hasta el segundo capitulo


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El amor es como un juego, si pierdes, solo resetea, si ganas, es inolvidable, si se descomopone, cuesta trabajo arreglarlo, pero siempre se podra componer.
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Fecha y hora actual: Sáb Nov 07, 2009 10:47 pm